sábado, 27 de marzo de 2010

La mecánica del corazón


Tic-tac bo-bum tic-tac bo-bum

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Love is dangerous for your tiny heart


Te pasas el tiempo curando a la gente, pero ahogas tus heridas en el alcohol de tus propias lágrimas. ¿Por qué?


De que tienes miedo? de ti, en fin, de mi sin ti


-Oh mi pequeño incendio, permítame mordisquear su ropa a buenas dentelladas, escupirlas como un confeti para besarla bajo la lluvia

-no veo mas que fuego, con solo unos pasos puedo perderme a lo lejos en mi calle que no me atreva ya siquiera a mirar derecho a los ojos del cielo, no veo mas que fuego.

-yo lo guiaré hasta el exterior de su cabeza, yo seré sus gafas y usted mi cerilla

- Tengo que confesarle algo, le escucho, pero no lograría reconocerle jamás

-nos frotaremos el uno contra el otro hasta chamuscarnos el esqueleto y cuando el reloj de mi corazón de las doce en punto, arderemos, sin necesidad de abrir los ojos.

- lo se, soy una mente ardiente, pero cuando la música me detiene, me cuesta abrir los ojos, me enciendo como una cerilla y mis parpados queman con mil fuegos hasta romper mis gafas, sin pensar siquiera en abrir los ojos…


Se imprudente, y sobre todo, entrégate sin reservas


El amor no es fácil todos los días


Su maquina de los sueños, se pone de nuevo en marcha, lentamente…


Algún día, es posible que tengas que pagar un precio muy alto por todo el placer y la alegría que el amor provoca. Y cuanto más intensamente ames, más intenso será el dolor futuro. Conocerás la angustia de los celos, de la incomprensión, la sensación de rechazo y de injusticia. Sentirás el frío hasta en tus huesos, y tu sangre formará cubitos de hielo que notarás correr bajo tu piel. La mecánica de tu corazón explotará.


Primero, no toques las agujas de tu corazón. Segundo, domina tu cólera. Tercero y mas importante, no te enamores jamás de los jamases. Si no cumples estas normas, la gran aguja de tu corazón traspasará tu piel, tus huesos se fracturarán y la mecánica del corazón se estropeará de nuevo.


Acabo de besar a la muchacha de lengua de sabor de fresa y ya nada volverá a ser como antes, mi relojería palpita como un volcán impetuoso, sin embargo, no me duele nada, Bueno, tal vez sí, siento una punzada en el costado. Pero me digo que tras tal embriagues de gozo, ese es un precio muy pequeño a pagar. Esta noche me encaramaré a la luna, me instalaré en su cruasán como si estuviera en una hamaca y no tendré ninguna necesitad de dormir para soñar.


"Ya no puedo estar sin su presencia; el olor de su piel, el sonido de su voz, sus pequeñas maneras de representar a la muchacha más fuerte y a la más frágil del mundo". Su manía de no ponerse las gafas para ver el mundo tras el cristal ahumado de su visión lastimada; su forma de protegerse. Ver sin ver de verdad, y sobre todo, sin hacerse notar. Descubro la extraña mecánica de su corazón. Funciona con un sistema de concha auto protectora ligada a la falta de confianza que la habita. Una ausencia de autoestima peleándose con una determinación fuera de lo común".

- Tienes una suerte excepcional ¿lo sabes? Poca gente se acerca a ese sentimiento.

- - Tal vez, pero ahora que ya lo he probado, no puedo pasar sin el! Y en cuanto ella se encierra, me quedo completamente vacío.

- Conténtate con aprovechar los momentos en los que todo eso te atraviesa. Yo también conocí a una centella, y puedo decirte que ese tipo de muchachas son como el tiempo en las montañas, imprevisibles! Aunque miss acacia te quiera, no lograrás controlarla jamás.


El código de acceso a su corazón cambia todas las noches. A veces su concha es dura como una piedra. Por mucho que pruebe mil combinaciones en forma de caricias y palabras de apoyo, apenas consigo quedarme en las puertas de su misterio. Sin embargo, ¡me gusta tanto hacer crujir esa concha! Escuchar ese pequeño ruido que produce al desactivarse, ver los hoyuelos que se marcan en la comisura de sus labios y que parecen decir "¡Sopla!". El sistema de protección volando en dulces pedazos.

Dan ganas de enfermar hasta el fin de nuestros días solo para tenerla al lado como enfermera

Meliés, creo que estoy demasiado enamorado para dar miedo de verdad…

Y hacernos el amor despacio, somos los amantes más lentos del mundo, apenas nos rozamos con nuestras lenguas. El chapoteo del agua le haría a cada uno sentirse dentro del vientre del otro. Rara vez he sentido algo tan agradable.

Esta noche me acuesto con ganas de revolver entre los sueños y los recuerdos que guardo en la papelera de la pasión, quiero ver que es lo que queda de mi viejo corazón. El mismo con el que me enamoré.

Esta vez no le daré solo la llave, sino el corazón entero, con la esperanza de que le apetezca reparar de nuevo el amor conmigo.



Creo que no tengo palabras para describir lo que me ha gustado este libro, asi que si os apetece empezar una nueva lectura, no dudeis en escogerlo :)

La mecánica del corazón, Mathias Malzieu

4 comentarios:

Dario dijo...

Muchos párrafos que me suenan, por haberlos recogido yo también.
Y muchos otros que me hacen sentir nostálgico, por lo que significaron, por quien me recordaron, por lo que viajaron uno en concreto cruzando tierra, mar y aire hasta llegar a las manos, retinas y emociones, de alguien especial.

Agridulces recuerdos.

Beatriz Cabrera González dijo...

:)

(y te lo pongo por que se que odias las caritas :P)

te quiero un poco dariete...

DüLce FResita dijo...

hola, esa imagen d los novios m agrada, d donde es?? alguna movie?? algun cuento?? espero puedas decirme el nombre del dibujo, grax!! ;)

Beatriz Cabrera González dijo...

Es la portada del libro la mecánica del corazón